Bagdad, Irak, 9
de octubre del 2012.- Irak podría superar a Rusia
como segundo exportador de petróleo del mundo en 2035 por su potencial si
consigue aumentar su producción en más del doble en ese periodo, según predijo
hoy la Agencia Internacional de la Energía (AIE).
La AIE, que evalúa periódicamente el
mercado energético para sus 28 Estados miembros, asegura que el país árabe
tiene recursos para duplicar su producción de aquí a 2020, hasta 6 millones de
barriles diarios, y llegar hasta más de 8 millones de barriles diarios en 2035.
Esto le situaría como segundo exportador,
por detrás de Arabia Saudí, y le convertiría en pieza "clave" para
los mercados globales, ya que garantizaría el suministro y aportaría
estabilidad frente al riesgo de escasez de crudo y alza de los precios, indicó
la agencia al presentar un informe en Londres.
En este documento, la AIE -fundada tras la
crisis de 1973 para garantizar la seguridad energética a sus miembros, todos
países desarrollados, entre ellos España- estima que, en condiciones óptimas,
Irak representará el 45 % del incremento de la producción mundial para 2035,
por delante del conjunto de la Organización de Países Exportadores de Petróleo
(OPEP).
En las próximas décadas, Irak, que
actualmente es el tercer exportador del mundo, se convertirá en el proveedor
principal de Asia, sobre todo de China, adonde, dentro de unos 25 años, podría
enviar unos 2 millones de barriles de crudo diarios.
Según el economista jefe de la AIE, Fatih
Birol, es de interés global que el país árabe pueda alcanzar su potencial de
producción de crudo, ya que, de lo contrario, con la subida de los precios y la
disminución de áreas explorables, "los mercados se encontrarán en áreas
turbulentas" en los próximos años.
Es necesario que Irak aumente
progresivamente el ritmo de inversión en infraestructuras, provisión de agua y
educación, de los escasos 9.000 millones de dólares anuales hasta un total
estimado en los próximos 25 años de 530.000 millones de dólares.
Otro reto que afronta el Gobierno de Bagdad
-apuntó Birol- es mejorar el suministro eléctrico nacional, aún muy pobre, lo
que le permitiría concentrarse en desarrollar la industria petrolera.
En el mejor de los casos, apunta el
economista, el país podría llegar en el periodo estudiado, hasta 2035, a unos
ingresos anuales medios por petróleo de 200.000 millones de dólares, que
compensarían con creces la inversión necesaria.
Birol señaló que, con esos ingresos, Irak
podría diversificar su economía, que actualmente depende de la venta de
petróleo en una proporción del 72 % del producto interior bruto (PIB).
La AIE, que contó con la colaboración de
las autoridades iraquíes para su informe, señaló que el país tiene también
mucho por hacer en el campo del gas natural, aunque esa fuente de energía se
debería utilizar primero internamente, para mejorar el suministro energético, y
después ser exportada.
En su presentación en Londres, la Agencia,
con sede en París, admitió que, al elaborar su estudio, no computó el posible
efecto del conflicto en Siria o de las tensiones con Irán en la evolución de
Irak, al considerar que esos eventos son impredecibles y afectan a corto plazo.
Si las predicciones de la AIE se cumplen e
Irak se convierte eventualmente en el segundo exportador mundial, ello tendría
serias consecuencias geopolíticas, ya que pasaría a ser el segundo miembro más
importante de la OPEP después de Arabia Saudí y por delante de Irán y
Venezuela, según los expertos.
Aunque la guerra y los conflictos internos
han dañado la industria petrolera en Irak, en los últimos años se ha
experimentado una recuperación y Bagdad ha firmado contratos con
multinacionales como Shell o BP para explotar su capacidad.
Las exportaciones de crudo de Irak, que se
calcula que tiene el cuarto volumen de reservas del mundo, aumentaron hasta 2,6
millones de barriles diarios el pasado septiembre, la mayor cantidad en tres
décadas.
No obstante, para poder cumplir las
expectativas, es crucial que el Gobierno iraquí apruebe la ley de
hidrocarburos, que regulará el sector y que se ha retrasado por discrepancias
con el Kurdistán, subrayó la AIE.
Fuente: ABC