Washington, EU,
24 de septiembre del 2012.- El Fondo Monetario
Internacional está listo para recortar sus pronósticos para el crecimiento
global el próximo mes, con la incertidumbre sobre si las autoridades europeas
mantendrán sus promesas de abordar la crisis de deuda de la zona euro que
afecta la confianza, dijo el lunes la jefa del organismo.
"Continuamos proyectando una
recuperación gradual, pero el crecimiento global probablemente sea algo más
débil de lo que habíamos anticipado incluso en julio, y nuestras proyecciones
han tendido a la baja en los últimos 12 meses", dijo Christine Lagarde,
directora gerente del FMI.
En julio, el FMI recortó su proyección de
crecimiento mundial para el 2013 a un 3,9 por ciento, pero dejó sus
estimaciones para este año sin cambios en un 3,5 por ciento.
Lagarde dijo que la incertidumbre sobre la
crisis de deuda en la zona euro era el mayor riesgo para la economía mundial,
pero la posibilidad del denominado "abismo fiscal" de finalización de
recortes de impuestos y reducciones automáticas de gasto del Gobierno el
próximo año en Estados Unidos también era un riesgo "serio".
La incertidumbre sobre si los funcionarios
abordarán efectivamente los principales focos de conflicto está ahora afectando
a las economías en el resto del mundo, dijo.
La jefa del FMI afirmó que ahora había
evidencia de una desaceleración en las economías emergentes, y una "gran
preocupación" en los países pobres sobre el alza de los precios de los
alimentos y la volatilidad de los valores de las materias primas, así como
también crecientes frustraciones con la transición en Oriente Medio.
Lagarde dijo que los mercados financieros
eran impulsados por las recientes decisiones entre los líderes europeos para
abordar la crisis de deuda del bloque monetario del euro y ahora quería ver las
medidas implementadas de una forma coordinada.
"Pero hemos visto respuestas positivas
del mercado antes de que se convirtiera en algo de corta duración", advirtió
Lagarde. "Esta vez necesitamos una recuperación sostenida, no un
rebote", agregó.
Los mercados han escalado en las últimas
semanas por la decisión del Banco Central Europeo de lanzar un programa de
compra de bonos para los atribulados estados de la región, pero la zona euro
está cayendo en recesión y existen temores sobre el camino de las reformas
fiscales y económicas en Italia y Francia, dos de las mayores economías de
Europa.
La decisión del BCE ayudó a rebajar los
costos de endeudamiento en España, aunque Madrid aún está considerando un
rescate financiero para manejar su alto déficit público y su creciente deuda.
Lagarde dijo que las reformas estructurales
y los ajustes fiscales eran inevitables en los países de la zona euro afectados
por la crisis. La funcionaria sostuvo que el FMI respalda la idea de dar a
países, como Portugal y España, más tiempo para implementar reformas
presupuestarias, entre otras medidas.
Nuevamente pidió a Europa que tome medidas
hacia la unión bancaria, lo que dijo podría ayudar a evitar que las naciones
sean arrastradas por los atribulados bancos. Irlanda recibió un rescate
financiero después de rescatar a su sistema bancario y España parece
encaminarse en la misma dirección.
"Continuamos creyendo que debería
comenzarse lo más pronto posible, para romper el círculo vicioso entre los
bancos y los países", dijo. "No somos ingenuos, sabemos que tomará
tiempo", agregó.
ATENCIÓN SE MANTIENE
Lagarde dijo que algunas economías
emergentes podrían necesitar colocar en pausa un endurecimiento monetario y
fiscal o incluso añadir nuevas medidas de estímulo, como en el caso de China,
para proteger a sus economías.
En otras economías emergentes, asegurar que
el alto aumento del crédito no ponga en peligro la estabilidad financiera es
importante, manifestó.
Lagarde dijo que las medidas tomadas por
China apuntadas a apoyar el crecimiento entregarán cierto apoyo de corto plazo,
pero en el largo plazo el país asiático debe elevar el consumo y la demanda
doméstica.
"Creo que va en la dirección correcta",
dijo Lagarde durante una sesión de preguntas y respuestas. "Pero en el
mediano plazo, lo que con certeza exigen elocuentemente los futuros nuevos
líderes es un modelo de crecimiento que vaya hacia (... el consumo, del
crecimiento del mercado doméstico, en vez de en la expansión de las
exportaciones". agregó.
En cuanto a las naciones más pobres del
mundo, Lagarde dijo que el incremento del 20 por ciento en los precios globales
de los alimentos desde junio era una preocupación y que la comunidad internacional
debería preparase para apoyar a estos países.
Fuente: Reuters