Ginebra, Suiza, 24 de septiembre del 2012.- Al dar la bienvenida a los participantes en el Foro Público 2012 de
la OMC, el Director General Pascal Lamy dijo: “Aunque el multilateralismo está
en dificultades en casi todas las esferas de la cooperación mundial, me
encuentro hoy ante ustedes con cierto optimismo. Al fin y al cabo estamos todos
reunidos en la “casa del comercio”, una casa internacional que surgió de las
cenizas de dos guerras mundiales y que ha tardado 60 años en crearse”. El
Director General dijo lo siguiente:
La casa del comercio
Señoras y señores,
Bienvenidos al Foro Público de la OMC de
2012.
Este año, como el pasado, ha estado marcado
por turbulencias extraordinarias. Las
bajas tasas de crecimiento económico, el elevado desempleo y las cifras sobre
el comercio mundial recién publicadas, que son igualmente preocupantes. Nadie se ha librado de la desaceleración.
Ahora bien, las turbulencias de este año
van más allá de la esfera económica. Al
igual que el año pasado, las turbulencias políticas se agudizan en todo el
mundo, los precios de los productos alimenticios vuelven a subir, aunque no de
modo tan alarmante, y la crisis del clima sigue sin remitir.
Paralelamente a este caleidoscopio de
problemas, asistimos también a una redistribución de la baraja geopolítica a
nivel mundial. Con el ascenso de las
economías emergentes, se escuchan voces nuevas y más fuertes del mundo en
desarrollo. Los países más pobres, que
antes permanecían callados, exponen hoy sus prioridades con más fuerza y
claridad. Lo que están diciendo alto y
claro es que las normas del sistema multilateral deben cambiar.
Las reglas de juego necesitan ajustes: ya sea en el ámbito del comercio, de la
economía, del medio ambiente o de la seguridad alimentaria, así como
ciertamente en todos los aspectos de la formulación de políticas a nivel
internacional. Los gobiernos no sólo
tienen dificultades para resolver la panoplia de problemas internos a que están
confrontados, sino que además deben hacerlo en un contexto en el que también
han cambiado sus poderes relativos.
Deben hacerlo también en un mundo en el que hay más interconexión y en
el que, por consiguiente, los elementos comunes a todos requieren una
cooperación multilateral más intensa.
Además, deben competir por espacios por los que nadie había competido
antes, como el Ártico o el ciberespacio.
En estos tiempos difíciles que vivimos, los
ciudadanos reclaman el derecho a una vida decente. Quieren trabajo, quieren derechos humanos y
quieren dignidad. La cuestión es: ¿puede la cooperación multilateral responder
a sus expectativas? ¿Será capaz la
comunidad internacional de superar los múltiples desafíos a que se enfrenta
actualmente?
Aunque el multilateralismo está en
dificultades en casi todas las esferas de la cooperación mundial, me encuentro
hoy ante ustedes con cierto optimismo.
Al fin y al cabo estamos todos reunidos en la “casa del comercio”, una
casa internacional que surgió de las cenizas de dos guerras mundiales y que ha
tardado 60 años en crearse. Al otro lado
de esta casa, se encuentran las Naciones Unidas, la Organización Internacional
del Trabajo, la Casa Internacional del Medio Ambiente, que agrupa muchos
tratados medioambientales, y muchos otros símbolos del éxito de la cooperación
internacional. Después de todo, esto es
la “Ginebra Internacional”.
Son estas organizaciones las que nos
enseñan algo muy importante: los avances
en la cooperación internacional son graduales y algunos de los mejores momentos
que hemos conocido tienen su origen en nuestros peores excesos. Sí, los desafíos que afrontamos hoy son
múltiples, y sí, el multilateralismo tiene dificultades, pero ya hemos
demostrado antes que estamos a la altura de la tarea, y podemos volver a
estarlo.
En muchos aspectos, la OMC es uno de los
mejores ejemplos del funcionamiento del multilateralismo basado en normas. Se ha reconocido ampliamente que su capacidad
de administrar y hacer cumplir las normas comerciales mundiales, incluso en la
crisis actual, es un éxito importante de la cooperación internacional. Sin embargo, el hecho que los Miembros tengan
dificultades para ponerse de acuerdo sobre la actualización de nuestras normas
también demuestra que la OMC no es inmune a las transformaciones geoeconómicas
y geopolíticas de nuestro tiempo. La OMC
es a la vez una organización y una institución.
Y me atrevo a decir que está en mejor forma como institución que impulsa
a sus Miembros que como organización impulsada por ellos.
En el Foro de este año se abordará una
amplia gama de problemas que ustedes mismos han planteado en la casa del
comercio. A lo largo de tres días, les
oiremos hablar de temas tan diversos como el comercio y el medio ambiente y los
acuerdos regionales de libre comercio.
También tendrán ocasión de conocer al “Grupo de Reflexión de la OMC
sobre el Futuro del Comercio” que he establecido para que me asesore sobre las
profundas transformaciones de la economía mundial y sobre los factores que
impulsan el comercio de hoy y del futuro.
En el Foro de este año hay muchas
innovaciones que les animo a descubrir.
Habrá, por primera vez, diversos “talleres de ideas” para ayudarnos a
encontrar soluciones y beneficiarnos del intercambio de ideas con ustedes. Un centro de medios sociales interactuará con
ustedes y con el mundo en general a través de Facebook y de otras redes
sociales para llegar así a un público mucho más amplio. Durante el Foro, habrá una fabulosa
exposición de viñetas en el Atrio y en la Sala de Delegados. Se exponen no menos de 100 viñetas, en las
que unos 20 artistas de todo el mundo cuentan la historia del GATT y de la OMC,
no dejen de verla. ¡No hay que perder
nunca la ocasión de reírse!
También tenemos con nosotros a los
ganadores del concurso del Programa de Embajadores de la Juventud de la
OMC. Felicitemos a Ankita Mishra, de la
India, y a Karina Hehs, del Brasil.
Contamos con ustedes para que defiendan con firmeza el multilateralismo.
Y ahora, sin más dilación, quiero dar la
bienvenida a alguien que figura entre los principales arquitectos y visionarios
de la “Ginebra Internacional” que acabo de mencionar. Micheline Calmy Rey, tiene usted la palabra.
Fuente: OMC